La realidad virtual (RV), health empleada dentro de la terapia psicológica, seek es un conjunto de escenas u objetos de apariencia real, generado mediante un software avanzado que cuenta con altísima definición y calidad a tal punto que el paciente tiene la sensación de estar inmerso en él completamente, pero siempre con el acompañamiento y vigilancia del psicólogo, quien irá graduando dependiendo del avance del proceso terapéutico del paciente, las condiciones o variables a implementar en cada escena.

Esta herramienta de realidad virtual ayuda al paciente a trasladarse a una situación que le genera ansiedad o puede sumergirlo dentro de un entorno que le transmite paz y tranquilidad. De este modo el paciente ya no tiene que imaginarse una determinada situación, sino que simplemente la observa como si fuera real, de forma gradual y personalizada, razón por la cual el paciente mejora más rápidamente y a la vez que puede observar sus progresos, y sin costos mayores como se suele incurrir cuando por ejemplo el paciente tiene que viajar de forma continua (resultando muy costoso) para superar la fobia a los aviones, tan común en la actualidad.

De tal forma que el paciente se expondrá a las situaciones u objetos temidos que le generan algún tipo de ansiedad, permitiéndole al psicólogo tener la oportunidad de trabajar con el paciente el enfrentamiento a sus temores, enseñándole técnicas de relajación y construirá junto con el paciente, las cogniciones (pensamientos) para que éste sea capaz de gestionar cada vez mejor sus fobias, y los supere.

La terapia de realidad virtual trabaja sobre:

Consiste en una respuesta de ansiedad intensa, incluso de miedo, que surge cuando el paciente entra en contacto con un estímulo específico, en este caso, cuando el paciente está situado a una altura o a una elevación determinada, generándose ataques de pánico, sensación de sofoco, miedo a caer, etc.

El uso de la realidad virtual en este caso permite ofrecerle al paciente, diferentes escenarios como edificios, azoteas… etc que los lleva a enfrentar este temor de forma muy real de tal forma que le permita ir aprendiendo a manejar su respuesta emocional y los pensamientos que le generan ansiedad.

Se trata de un miedo intenso y persistente considerado como excesivo o irracional y que suele desencadenarse por la anticipación o el hecho de tener que enfrentarse a una situación de vuelo. En la actualidad, la fobia a volar está muy extendida entre la población, que puede experimentar desde una ligera incomodidad en el momento de volar, hasta auténtico terror ante la idea de montarse en un avión, lo que imposibilita realizar este tipo de viaje.

La realidad virtual permite la estandarización y el control sobre los parámetros de las sesiones de exposición. Así mismo, resulta muy útil para repetir la exposición a las situaciones temidas o ansiógenas las veces que sea necesario, facilitando la personalización y flexibilización del proceso terapéutico. Es importante destacar que entre las variables que afectan a la intensidad del miedo se pueden encontrar: tamaño y tipo de avión, aparición de turbulencias, ruidos del avión, las condiciones atmosféricas, momento del día, estación del año, retrasos y razón de los mismos, localización del asiento, momento de despegue y aterrizaje, duración del vuelo, compañía de una persona de confianza etcétera.

En este contexto, la Realidad Virtual se sitúa como una herramienta especialmente adecuada. En primer lugar, la exposición en vivo resulta demasiado compleja y costosa tanto en tiempo como en dinero y esfuerzo, y raramente se puede llevar a cabo una repetición de la exposición por los costos que implican. En segundo lugar, en la exposición mediante Realidad Virtual el terapeuta puede controlar los diferentes parámetros del vuelo como su duración, las condiciones climáticas, las turbulencias.

Entre las consecuencias negativas que puede tener la fobia a la sangre sobre la calidad de vida de las personas que la padecen. Se trata de personas que suelen evitar intervenciones médicas importantes para su salud o embarazos, dejar de lado sus estudios (por ej.: medicina, enfermería), no visitar a familiares hospitalizados etcétera.

En este miedo, es característico que durante los primeros segundos de exposición al estímulo temido se produce una elevada activación fisiológica (taquicardia, palpitaciones, sudoración, etc.), pero a continuación se produce un rápido descenso de la misma (cae la presión sanguínea, el ritmo cardíaco se puede situar entre 35-40 pulsaciones por minuto, etc). Ello puede llevar al mareo, palidez, náuseas y, en ocasiones, terminar en desfallecimiento.

Además del temor al desmayo, entre los miedos más habituales se encuentran: posibilidad de llegar a perder el control, tener un ataque de pánico, temor a hacer el ridículo, o miedo a que se rompa la aguja y se quede dentro del cuerpo. También es común la sensación de asco y repugnancia al ver estímulos relacionados con la sangre.

La realidad virtual en este caso de la fobia a la sangre funciona muy bien porque permite hacer un análisis de sangre en cualquier día del año, sin pedir cita previa, pudiendo manipular los parámetros que se estime oportunos, sin necesidad de desplazamientos a clínicas, sin necesidad de pedir órdenes médicas o tener que esperar a que se requiera un exámen de este tipo para exponerse a este miedo.

Consiste en el miedo a los espacios cerrados, el miedo a encontrarse en una situación en la que se teme estar encerrado, o que bien se percibe como de difícil huida. Los síntomas son similares a los que se experimentan en un ataque de pánico: mareos, caídas, vómitos, incomodidades cardíacas, entre otros. Como consecuencia, la persona que sufre de este trastorno trata de evitar espacios cerrados, limitando así su vida cotidiana.

Mediante la realidad virtual se puede repetir la exposición a las situaciones temidas las veces que sea necesario, con la ventaja que se pueden prevenir los ataques de pánico, lo que a su vez ayuda a disminuir el riesgo de reforzar el miedo ya existente.

Consiste en el miedo a estar en lugares o situaciones de los cuales pueda ser difícil o embarazoso escapar o en que pueda no disponerse de ayuda en caso de tener un ataque de pánico o síntomas similares (mareo, caída, vómito, molestias cardíacas…). Como consecuencia, la persona puede evitar las situaciones temidas, soportarlas con gran ansiedad o necesitar de la compañía de otras personas. Suele empezar con una crisis de angustia ante una determinada situación (buses, en plena calle, en el trabajo…). Posteriormente, para evitar que se repita, el agorafóbico deja de frecuentar el lugar en cuestión y desarrolla ansiedad ante tal posibilidad.

Con el tiempo, es posible que la persona comience a generalizar su miedo a otras situaciones hasta que su vida va tornándose cada vez más limitada, generando miedo y conductas de evitación hacia lugares públicos y a estar fuera de casa, basado en la anticipación de experimentar niveles elevados de ansiedad o ataques de pánico y limitando su vida a su casa o espacio seguro.

Junto a las situaciones agorafóbicas típicas, los pacientes también pueden evitar otras asociadas con pánico o ansiedad, ya sea por experiencias previas o por las sensaciones temidas que producen. Ejemplos son tomar baños calientes o saunas, acudir a clases de gimnasia, hacer ejercicio intenso, permanecer en ambientes calurosos y cargados, montar en las atracciones de feria o ver películas dramáticas o de terror, entre otros.

La realidad virtual resulta ser particularmente útil para repetir la exposición a las situaciones que el paciente teme tantas veces como sea necesario. Asimismo, evita la aparición de ataques de pánico, perdiendo el riesgo de reforzar el miedo existente.

Entre los temores más habituales se encuentran: el hecho de ser observado, temor a sentir ansiedad (y, en ocasiones, llegar a sufrir un ataque de pánico), miedo a no saber comportarse de un modo adecuado o competente, miedo a manifestar síntomas de ansiedad que puedan ser vistos por los demás y/o que interfieran en el discurso, miedo a no llegar a las metas autoimpuestas, temor a la crítica y a la evaluación negativa por parte del público y temor al rechazo.

Habitualmente, estos temores conducen a una elevada activación fisiológica (por ej.: taquicardia, sudoración, etc.) y a la aparición de una gran variedad de pensamientos negativos. Se trata de una sintomatología que impide a la persona concentrarse en la tarea, con lo que los resultados suelen ser muy poco satisfactorios. En este momento la persona entra en un círculo vicioso: una elevada ansiedad conduce a un pobre rendimiento, un pobre rendimiento conduce a un aumento de la ansiedad, etc.

La realidad virtual permite exponer al paciente a diferentes situaciones de hablar en público graduando condiciones como número de personas, controlar el tipo de reacciones que debe adoptar la audiencia, etc, que resulta en una buena técnica para superar este miedo tan incapacitante, que permite un entrenamiento dentro de un contexto seguro y graduado.

Se caracteriza por un miedo intenso y persistente a conducir que incrementa ante la anticipación o la exposición a los estímulos de la conducción. Hay una serie de variables que influyen en la intensidad de la reacción emocional. Las más importantes son: lugar de conducción, características de la carretera, velocidad, condiciones atmosféricas, densidad del tráfico, distancia a recorrer, momento del día, conducir solo o acompañado, tipo de vehículo, etc.

La realidad virtual es una tecnología particularmente útil para repetir la exposición tantas veces como sea necesario a situaciones que son impredecibles o de duración limitada conduciendo. Y teniendo en cuenta que el tratamiento se lleva a cabo en la consulta del terapeuta, la realidad virtual elimina la posibilidad de sufrir un accidente.

La fobia a las cucarachas y a las arañas se sitúa entre los miedos más frecuentes. Las personas con fobia a las cucarachas y/o arañas suelen evitar todas aquellas situaciones en las que creen que el animal temido puede aparecer, lo que puede conducir a serias repercusiones en su vida familiar, social o laboral. En caso de no poder evitar la situación, experimentan niveles de ansiedad muy intensos. No es extraño que muestren respuestas de escape (salir corriendo) o parálisis. Una vez el animal ha desaparecido, continúan en estado de alerta y con una elevada activación emocional.

Entre los principales temores de las personas con fobia a las cucarachas y arañas destacan los movimientos repentinos del animal, su apariencia física o los sonidos que emiten. Otros factores que pueden modular la intensidad de la respuesta emocional son: la raza, el tamaño, la libertad de movimientos del animal, la distancia a la que se encuentra o el hecho de estar acompañado de otra persona. Ahora bien, es importante destacar que no únicamente aparece una intensa reacción de miedo ante la posibilidad de que el animal se acerque y llegue a picar, sino que la entomofobia también se caracteriza por una fuerte sensación de asco o repugnancia.

En este caso Realidad Aumentada (RA), tiene buenos aportes, se trata de una tecnología que permite combinar el mundo real con objetos digitales, con lo que resulta sencillo mostrar objetos tridimensionales superpuestos a situaciones reales. En el caso de las fobias a animales, la RA permite presentar de forma controlada y segura distintas especies en el propio entorno del paciente. Ello facilita la construcción de sesiones de exposición sistemáticas, graduales y adaptadas a las necesidades de cada paciente.

Ansiedad constante y aguda que interfiere en las actividades cotidianas, Los síntomas incluyen preocupación constante, inquietud y problemas para concentrarse. El tratamiento aplicando la Realidad Virtual (RV) resulta ser una buena alternativa para los pacientes con TAG, sobre todo por lo que respecta a la relajación, ya que facilita el aprendizaje y el proceso de relajación, lo cual es particularmente complicado en personas con una tensión crónicamente elevada como en el caso de este trastorno. Se le presentan al paciente entornos virtuales especialmente diseñados para el tratamiento, con el fin de conseguir una remisión en la sintomatología provocada por el TAG.

Trastorno mental crónico en el que las interacciones sociales causan una ansiedad irracional. Para las personas con trastorno de ansiedad social, las interacciones sociales cotidianas son motivo de ansiedad irracional, miedo, timidez y vergüenza.

Los síntomas incluyen miedo excesivo a situaciones en las que uno puede ser juzgado, inquietud por pasar vergüenza o sufrir una humillación, y preocupación por ofender a alguien.

La Realidad Virtual (RV), se sitúa como una herramienta efectiva para el tratamiento de la ansiedad social debido a que permite combinar la exposición en situaciones de interacción social informal, que permiten el entrenamiento en habilidades sociales, con el aprendizaje de técnicas de relajación. Además, se incluye la posibilidad de ponerlas en práctica en situaciones que producen ansiedad o poco favorables (por ejemplo, sentado, con ruido, dentro de una conversación, etc).

Es una fobia caracterizada por un miedo irracional a la noche o a la oscuridad. Con la tecnología de realidad virtual, se modula la intensidad de las variables que producen ansiedad: si es de día o de noche, la cantidad de luz, la intensidad de la lluvia y de la tormenta…

El trastorno obsesivo compulsivo se caracteriza por los pensamientos irracionales y los temores (obsesiones) que provocan comportamientos compulsivos.

El TOC se caracteriza por la obsesión en asuntos como el miedo a los gérmenes o la necesidad de organizar ciertos objetos de una manera específica. Los síntomas pueden manifestarse gradualmente y variar a lo largo de los años.

La realidad virtual permite la estandarización y el control sobre los parámetros de las sesiones de exposición. Así mismo, resulta muy útil para repetir la exposición a las situaciones temidas o ansiógenas las veces que sea necesario, facilitando la personalización y flexibilización del proceso terapéutico.

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