Quién no ha pasado por el sentimiento de frustración de presentar una propuesta de trabajo y no ser aceptada, approved o llegar a un grupo nuevo y no ser reconocido o tomado en cuenta, y así podemos listar muchísimas más situaciones que implican de una u otra forma la aceptación del otro.

Ante este panorama el pensamiento más común y doloroso es: “por qué no estoy siendo aceptado o valorado?” “nadie me entiende” y otros que lo único que traen es sentimientos de tristeza, enojo entre otras emociones y nos deja en un lugar de nula proactividad, y resultados negativos. En cambio, si reemplazo por pensamientos más estratégicos que me acerquen a los resultados que quiero, haciéndome las preguntas previas correctas como por ejemplo: “Por qué alguien me rechazaría?”,” Por qué alguien no aceptaría esta propuesta?” me lleva a pensar en muchísimas alternativas de argumentación de mis ideas que me preparan ante una posible negativa para así responder o argumentar con mayor seguridad y claridad, y  por ende aumentar las probabilidades de que mi idea sea aceptada con éxito. Además, esta perspectiva me ayuda a fundamentar más mis ideas, a darles una mayor base y a entenderlas mejor.

Y si aún así no obtengo los resultados que espero, conviene preguntarse: ¿estoy buscando a la persona equivocada?, ¿estoy tratando de alcanzar una meta equivocada? ¿Habrá alguna meta que debo alcanzar antes de lanzarme a esta?, estaré apuntando al grupo objetivo correcto?

Esta modelo de comunicación característico en P.N.L (Programación Neurolingüística) nos ubica en un estado resolutivo, proactivo, con tendencia a alcanzar resultados mayores porque el secreto está en hacernos las preguntas correctas…

www.mcpsicologia.com