Pasa muy a menudo que el malestar que nos genera una situación, viene mas no por la situación en sí o lo que sucedió, sino por lo que pensamos que debimos haber hecho, y es una crítica constante que empiezas a hacerte y que te impide conectar con la realidad de lo que vives en el ahora y empiezan a aparecer los vacíos emocionales y las condenas a nosotros mismos y a los demás.

Por ejemplo,  a veces terminar una relación parece incorrecto, y no porque en realidad sea incorrecto hacerlo, sino porque”después de tanto tiempo” , “los momentos vividos”, “los hijos” (si los hay)…, “qué dirá la gente” etc.. la condena viene…no por lo que estamos haciendo,sino por la forma como lo estamos haciendo, o la forma como deberíamos estarlo haciendo, es decir es una critica pesada que al no dejar de hacerla, la vida pierde sentido,cuando en realidad no hay que hacer nada con la vida, tenemos que ver más bien en qué punto de la vida nos estamos interrumpiendo a nosotros mismos de vivirla.

Mientras no miremos cuál es la critica que nos estamos haciendo  no vamos a encontrar sentido. nos distraemos con la situación, con qué paso, qué pasó con los otros, pero no miramos que nos pasó a nosotros, por qué permitimos ciertas cosas y así nunca vamos a concluir la situación si no miramos qué nos pasó. Culturalmente nos han enseñado que cuando alguien se porta mal con nosotr@s tenemos que condenarlo, cuando en lugar de eso lo que mejor debemos hacer es retirarnos, pero qué necesidad hay de condenarlo? si terminamos una mala relación con alguien asumamos que la relación era mala, que no nos gustaba, pero poner de malo al otro no consigue nada, al contrario nos distrae de ver qué nos pasó a nosotr@s, dónde estábamos nosotr@s que permitimos eso? el otro se habrá portado mal, pero yo soy ingenu@ o distraíd@ de no darme cuenta que se estaba portando mal,  entonces mas bien aprenderé a estar más atent@ , no porque el otro se porte mal sino porque hay personas que nos pueden dañar, no es culpar al otro es darme cuenta de qué estoy haciendo yo y ese es el principio de la responsabilidad y de huir de la posición de víctima que no nos permite ver qué paso en realidad, qué debemos hacer la próxima vez para que nos nos vuelva a pasar, y dejar de repetir círculos viciosos donde nos preguntamos: “no entiendo por qué siempre me pasa lo mismo”

La clave para encontrar la crítica que me estoy haciendo,  es primero saber que estas no siempre son evidentes porque van disfrazadas con un cuestionamiento de lo que “deberíamos hacer”,  por ejemplo, si yo pienso que debería estar respondiendo la llamada de una amig@ y no respondiendo e-mails, por mas que esté saliendo bien lo de responder mails, esa crítica que me hago por no estar respondiendo a la llamada de mi amig@ hace que yo no pueda disfrutar el momento de responder mails, y si luego de responderlos voy y llamo a mi amig@,  me voy a quedar pensando durante la tarde que algo falló, que tal vez mi amig@ necesitaba un poco mas del tiempo que estoy empleando para responderle, porque como ya invertí un tiempo en responder los mails pues me queda menos tiempo para hablar… y así sucesivamente, empieza el círculo de crítica y condena a mi mism@ y seguiré pensando así  hasta que no haga un acuerdo conmigo de decirme: “bueno esto es lo que estoy haciendo en este momento (respondiendo e-mails)” , nuevamente no es la situación del pasado, es la crítica que nos hacemos con respecto a eso.

Y en nuestras relaciones con los demás, cuando tenemos un conflicto con alguien ,si yo dejo de desear que esa persona en el pasado me hubiera dicho tal o cual cosa,  el pasado ya no me pesa , deja de existir, porque dejo de sostenerlo en mi. Cómo adquiero esta perspectiva? comprendiendo que lo que me dijo esa persona es lo me pudo decir, era su nivel de conciencia,  cuando dejo de desear que hubiera ocurrido diferente, solo ahí suelto el pasado.  Recordemos que no es lo que nos dicen los demás, es qué ocurre con nosotros cuando no lo dicen, no nos distraigamos con la novela del drama de lo que pasó, lo que dijo el otro etc.. centrémonos donde está lo interesante y donde hay potencial de crecimiento: ¿Qué pasa conmigo cuando me dicen esto o aquello?

Dejemos de buscar culpables empecemos a ver en que tuvimos que ver con lo que pasó , porque si revisas, nunca hemos encontrado solución por encontrar culpables.