Lamentablemente como decía Robert Greene “los hombres son más propensos a devolver un agravio que un favor, porque la gratitud es una carga y la venganza es un placer.

¿Por qué la venganza es un placer? Porque activa los centros del cerebro de la recompensa, y activa el centro de logro de metas importantes así que ambos como se activan,se siente bien, el cerebro nos da una recompensa. Te vengas porque quieres dar una lección, tú sabes que el sufrimiento que va a sentir la persona te garantiza que esa persona no te va a volver a lastimar, la idea con la venganza es reducir la ganancia del otro, como quien dice: “que vea que no ganó tanto”. Es una respuesta primitiva porque es muy emotiva, va por los circuitos de las emociones que van más rápido que los del pensamiento y la razón.

 

Tú buscas la justicia pero el problema es la justicia según quién? Es de acuerdo al daño que sientes que el otro te hizo, pero resulta que cuando alguien te hace daño, ya no puedes pensar con la razón, estás pensando con emociones, entonces tiendes a magnificar el asunto y tiendes a hacer que esa persona sufra más de lo que realmente debería, y tú como eres juez y parte, porque eres la parte lastimada entonces te vuelves el juez más implacable y pierdes objetividad, entonces yo quiero lastimarte porque siento que tú me lastimaste mucho.

 

¿Cuándo se incrementa?

  • Cuando la persona que te lastimó es querida por ti o alguien que creías conocer bien, porque duele más y te da miedo que lo vuelva a hacer.
  • Cuando tú percibes que fue de forma intencional.
  • Cuando hay testigos de lo que te hicieron, lo empeora, porque sientes que, si no te desquitas, estás diciéndole a los demás que pueden hacer lo que quieran contigo.
  • Por el resentimiento acumulado: Por ejemplo, cuando de repente tienes una posición de poder sobre la persona(s) que te hicieron daño, como en el caso de que ahora de repente eres el jefe entonces buscar vengarte de todos esos compañeros que te la hicieron.

 

El problema ocurre cuando por problemas temporales damos soluciones permanentes , y después, ya más en calma, nos arrepentimos de lo que le hicimos al otro, y tal vez , eso que le hicimos fue demasiado , pero ya no hay vuelta de hoja, por eso mi recomendación: “no tomes decisiones permanentes por emociones temporales”, porque se apaga la balanza emoción-razón, apagas la razón y prendes la emoción no mides las consecuencias de la venganza, y no mides los efectos que puede tener en la vida de esa persona. Francis Bacon decía: “vengándose uno iguala a su enemigo, perdonando uno se muestra superior a él.

 

¿Qué se hace con los deseos de venganza? Usualmente tienes tres de estos posibles escenarios:

  • Vengarse: Te da una calma inmediata pero muy momentánea. La función de la venganza en nuestros antepasados servía porque no había lenguaje verbal y las funciones del intelecto superior no estaban desarrolladas, así que para que el otro aprendiera algo rápidamente, como no robar mi comida, servía darle un manotazo, pero esto hoy en día ya perdió función porque tenemos vida sociales más elaboradas, normas sociales más complejas donde la venganza ya no funciona.

 

  • Aguantarse: esto tampoco funciona ya que genera resentimiento, porque solo lo haces por necesidad o conveniencia, por compañía, por dinero, así que finges estar de acuerdo, pero va creciendo el resentimiento, y eso hace que la necesidad de venganza sea mayor.

 

  • Perdonar o amnistía: es la más conveniente, y es cuando reconoces que es verdad que el otro te la hizo, te lastimó y teniendo la opción de vengarte decides voluntariamente renunciar a ese “derecho” por tú vivir en paz y feliz. Sí le puedes hacer saber al otro que te lastimó, decirle: “¿sabes? no quiero ninguna relación contigo” (sobre todo si ves que fue con intención), no estoy dispuesto a permitir que me vuelvas a lastimar por lo tanto declaro nuestra relación por terminada”. Me libero de las expectativas que tenia de ti, ya no voy a tenerlas, y te devuelvo tu intención de lastimarme si la tuviste, pero no voy a hacer nada que me manche más, no me voy a alegrar con tu dolor porque eso sería rebajarme al nivel que tú has tenido, ocultándome la verdad, buscando engañarme, ignorándome, tratándome mal, no voy a hacer eso y eso lo digo ahora porque me quiero y quiero empezar este año libre de estos sentimientos que me están atormentando.

 

Y por último enfócalo todo hacia ti, ¿cómo vas a tomar ese dolor? ¿para transformarte en mejor persona? ¿Qué aprendiste? ¿Tal vez a tomar la decisión correcta de no tener esta persona cerca de tú vida o a no ser tan confiado?, ¿qué tipo de persona quiero ser?

Ten certeza en la vida, porque aquí en esta vida se paga a la salida, la vida es un supermercado donde nadie se va sin pagar y tú puedes meter de todo en tu bolsa, pero debes tener lo suficiente para poder pagar, así que haz las acciones que quieras hacer, pero nada más pregúntate: ¿me alcanza para pagar en la salida? ¿Estoy dispuesto a pagar el precio?

“Ojo por ojo” es una creencia que debe caducar, Ghandi decía: “ojo por ojo y el mundo acabará ciego”, porque como decía Confucio: “antes de embarcarte en un viaje de venganza tienes primero que cavar 2 tumbas” …