Cuando nos pasan cosas, nos decimos cosas que son una valoración o juicio de lo que sucedió y somos muy vehementes con eso que nos decimos (nos lo creemos totalmente), sin revisarlo por todas las perspectivas posibles, darle explicaciones alternativas, no solo la primera que se nos ocurre,por ejemplo cuando un amigo.. quedó en llamarnos para un plan y no lo hace lo primero..que pensamos es que no le importamos o que nos hizo un desplante intencional, ignorando explicaciones como que se llenó de tanto trabajo en su oficina que le fue imposible llamarnos, o que tuvo un día tan angustiante que lo olvidó, o que sencillamente entendió que era otro día… es aquí donde el pensamiento alternativo puede resultar como una herramienta muy práctica que nos dá un mayor bienestar emocional,   si tenemos un buen dialogo interno, vamos a tener una buena salud mental, así que debes saber que en definitiva hay que cambiarlo si quieres mejorar a nivel emocional.

Otro ejemplo clásico se da en nuestras relaciones interpersonales, cuando tenemos que lidiar con una persona que es muy conflictiva, que nos desequilibra emocionalmente y nos decimos:  “Juanito me desespera, es intolerable”, en lugar de referirnos así cambia por : “me desespera (yo) ciertas actitudes de Juanito”  pero me pongo yo! no es Juanito, es lo que yo me digo lo que suscita las emociones”, es muy diferente el planteamiento, el primero hace que la situación la percibas como incontrolable, viene a ser algo tal como “tú eres el culpable de cómo me siento, “tú eres el responsable de que yo esté así” o “tú me has perjudicado”, es decir, yo estoy mal por tu culpa, le das sin saberlo todo el poder al otro sobre tu estado de animo bueno o malo, el segundo te da un mayor control, porque ya pasas a ti mismo, te llevas a responsabilizarte de que no es el otro, es lo que tú te dices con respecto a lo que el otro hace, así que si cambias la forma de percibir eso que el otro hace como no dándole importancia, o poniendo tu atención en otra cosa, o renunciando a que el otro cambie, o incluso hasta poniendole humor vas a lograr sentirte mejor, y lo mejor va a depender de ti!.

Los cristianos en el coliseo romano y esto esta documentado cuando enfrentaban a los leones lo hacían cantando! Y los romanos se aterraban! dependiendo de lo que yo me diga ante una situación yo voy a experimentar emocione positivas o negativas.

Hay que razonar con argumentos, para lograr esto , es bueno incorporar la rutina del debate: que consiste en debatir las cosas terribles que te estás diciendo: ¿qué tan cierto es esto que me estoy diciendo? ¿cuáles son las pruebas que tengo para afirmar esto? ¿realmente esto es tan terrible? ¿qué es lo realmente insoportable? ¿qué importancia tendrá esto en 3 semanas? y así cambiar mi pensamiento y mi forma de ver las cosas, pero con argumentos. Entonces tienes que ver todos los días que te ha puesto mal o de mal humor y revisa que te has dicho para ponerte mal, porque es lo que te dices lo que te pone mal, no lo que te sucede.

Si es cierto que hay situaciones duras como no tener un empleo pero si te dejas deprimir vas a tener 2 problemas y el segundo va a ser más complicado que el primero. Lo que hay que desarrollar es fuerza mental, eso te va a ayudar a enfrentar el problema. No te dejes llevar por ese dialogo interno que te lleva a sentirte mal, sin recursos, víctima de las situaciones, en su lugar ten un dialogo interno mejor.

Para que te convenzas de la importancia de un buen dialogo interno haz un experimento: toma una misma situación (alguien que se quedó sin trabajo) y cuéntaselo a 3 personas que consideres fuerte emocionalmente, y a otras 3 que consideres que son muy dramáticas que viven mal emocionalmente. Los fuertes estarán buscando salida, te dirán cosas como: ¿y qué sabe hacer la persona? Están evaluando de forma tranquila la situación, los otros (dialogo interno pobre) dirán ay no que terrible! pobre! ¿qué será de el?. Un dialogo interno fuerte hace personas con emociones fuertes, los “blanditos” tiene un dialogo interno débil y unas emociones internas que los acompañan.

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