El miedo es la emoción más limitante y paralizadora, a veces por ejemplo tememos que nos vuelvan a pasar las mismas cosas, cuando en realidad esto no es tan literal, ya que no puedo volver a vivir las experiencias que tuve a los 20 ahora a los 40, no hay posibilidad, lo que sí pasa es que el miedo crea experiencias que recrean eso que temo, en la medida en que aunque no está pasando eso que temo,yo pienso que está pasando por ejemplo: temo que me rechazen , si llevo ese miedo interno que me acompaña.. en todo momento,pues lo más probable que es voy a trasladar ese miedo a toda relación sea de amistad, pareja, laboral, voy a pensar que esa persona me está rechazando o evadiendo y se me fija como una idea obsesiva y no hago mas que pensar en eso y no miro información que contradice esa idea como que si no me ha llamado es porque esta ocupada@, está enferm@, está haciendo algo que no le permite llamarme justo en este momento,  pero mi miedo no me permite analizar objetivamente que nada está relacionado con ese rechazo que estoy imaginando que empiezo a recrear , y no analizo que esa persona por ejemplo me ha buscado más de una vez para encontrarnos o que la hemos pasado bien, esto pasa porque no he resuelto ese miedo, (en este caso al rechazo) y eso hace que aunque la experiencia sea nueva (porque estoy con otra persona diferente a la que conocí en el pasado), se sienta como algo que ya viví.

Así que siempre las experiencias son nuevas, es imposible que la experiencia actual sea idéntica a la anterior, los miedos son los que van a teñir esa nueva vivencia y no es porque esta persona sea igual a la otra .

 

Por otro lado yo no puedo evitar que pase lo antiguo mirando lo antiguo diciendo esto no lo quiero, porque cuando algo no lo queremos más tiende a seguir presente, recuerda la frase : “a lo que te resistes, persiste”, así que no es mirar lo que no queremos porque ahí con nuestra atención lo seguimos enfocando, como cuando decimos si estamos en un lugar: “yo no quiero esta luz encendida yo no quiero esta luz encendida!”, bueno toda la atención se la está llevando esa luz encendida en lugar de buscar un sitio donde no este encendida, u observar otras cosas del lugar.

 

Cuando queremos que una situación del pasado no nos vuelva a pasar, tenemos que mirar lo que nos está pasando ahora y agradecer lo que está ocurriendo porque si estamos en agradecimiento nos queda más difícil mirar al pasado, sencillamente no nos da tiempo porque nuestra capacidad de atención no es tan grande, si estamos agradeciendo no podemos estar en el pasado. El focalizarse en el pasado hace que estemos pendientes de que no nos pase lo mismo,   o sea que ponemos energía en algo que ya no es y que ya no existe y nos dificulta algo que sí es muy importante y es concentrarme en lo nuevo, en qué quiero ahora en esta nueva relación que estoy teniendo, así que pregúntate: “qué quiero crear en esta relación? Concéntrate en lo nuevo, el poder de lo nuevo hace que lo viejo pierda importancia y atención, recuerda que a donde dirijas tu atención eso crecerá sin duda alguna.