Contrario a lo que la mayoría piensa, las mariposas en el estómago, o lo que solemos llamar como “química” o rush (ráfaga emocional) es un indicador que no es la persona correcta, lo que hay ahí es enamoramiento, el amor es tranquilidad en palabras mayúsculas, nuestra alma no está donde hay intranquilidad, agobio etc… La sensación de encontrar a la persona adecuada puede.. describirse como un sentir volver a casa, sentir en el otro una disposición total hacia nosotros y nosotros hacia esa persona, es sentir que no necesitamos ponernos máscaras para impresionar o enamorar al otro.

A veces las personas tienen estas sensaciones de sentirse tranquil@s con su pareja pero necesitan la adrenalina, buscar las palpitaciones, las mariposas porque tenemos asociado al amor con la química, con la sensación de que se nos salga el corazón, y pensamos que si no tenemos eso en nuestra relación pues no hay amor, y empiezan a buscar esto por fuera, en personas que les ofrezcan estas chispas que son de gratificación inmediata, porque estas relaciones así son como cuando se lanza una bengala al cielo, hace un gran destello brillante de luz, que dura solo segundos, y lo que deja al final es una gran oscuridad. Así que empiezan a buscar esa química  que no tienen con la pareja con otra persona, apegándose a un drama que como no lo tienen en su relación lo buscan por fuera.

Es común encontrar  entonces personas que se debaten en la idea de no saber que hacer en la situación de tener una pareja estable, una relación tranquila y al mismo tiempo tener otra relación alterna que aporta vitalidad, novedad, distracción sensación de estar vivo de nuevo, incluso afirman que esta nueva pareja a pesar de también estar comprometid@ los busca, les dicen que l@s necesitan, así que entran en el dilema de si en verdad  tomar el riesgo de empezar una relación porque temen dejar la estabilidad que tienen con su pareja. Ante esta situación conviene evaluar de forma objetiva la actitud de la otra persona en cuestión porque muchas veces esta actitud responde no necesariamente a que te ame, sino mas bien a que te necesita, a que necesita esa química que siente por tí porque en realidad si te amara estaría contigo, como lo digo mucho en estos casos al enamorado no hay que empujarlo hay que frenarlo, y uno esta donde está su deseo también es otra realidad.

Y cuando se llega a la conclusión de no querer poner en riesgo la relación que se tiene, inician justificaciones como que entonces y de forma paulatina van a ir dejando al tercero en cuestión, que van a ir facilitando para que el proceso se vaya dando, como si la responsabilidad estuviera por fuera, en el entorno mismo que facilite el desapego, cuando en realidad si quieres y has tomado la decisión de dejar algo pues lo haces! a pesar del esfuerzo que conlleva porque no puedo querer dejar el azúcar y seguir poniéndole azúcar al café no puedo querer dejar a alguien pero seguir buscando o permitiendo contacto con esta persona poniéndole mas energía a eso.

Ante estos dilemas conviene preguntarnos qué vida quieres vivir, si una apasionada que incluye drama y dolor o quieres vivir en paz, en una relación donde te sientas validad@, atendid@, porque dependiendo de la respuesta que te des ahí vas a poner tu atención. No elijas entre dos amores sino entre los dos tipos de vida que quieres vivir, esto hace el proceso mas consciente y te ayudará a tomar mejores decisiones.

Muchas veces el apego a una doble vida,  o el encanto de vivir esto está en que en una relación alterna puedo ser  o asumir otra identidad que también me agrada, otra versión de mí mismo que me agrada en lo mas profundo del inconsciente. Esa versión nueva no me he atrevido a revelarla con mi pareja así que puedo sentirme libre en revelarla en otra relación, por lo que la decisión de soltar esa otra identidad es muy importante si quiero apostarle a mi relación estable, ya que al decidir no darle mas vida a esa otra versión  hace que esa relación alterna vaya perdiendo el atractivo.

Como se mencionó anteriormente, hasta que no dejes la adicción al drama no vas a poder decidir qué vida quieres vivir, porque haz elegido a tu pareja pero no la estás disfrutando porque no te entregas completamente.

Como ves el principio de realidad (mirar de forma objetiva la situación) haciéndonos las preguntas correctas hace que tomemos mejores decisiones, sea esta cual sea porque sabemos que el amor no es algo de novela o si? Después de todo es una cuestión de responsabilidad personal porque cómo culpar al viento por el desorden hecho, si fui yo quien ha dejado la ventana abierta?