Seguramente te ha pasado que después de un momento de estrés, here tristeza o incluso aburrimiento te has comido todo el litro de helado, un paquete entero de papas fritas, o toda la bolsa de galletas sintiéndote después culpable, frustrad@, y por supuesto con unos kilos de más…

¿Por qué se da esta conducta? Porque cuando estamos expuestos a condiciones de estrés el cerebro evolutivamente busca grasa o azúcar para liberar endorfinas (hormonas del placer), llevando a un estado pasajero de tranquilidad, pero también poco a poco a la obesidad.

A este fenómeno se le llama hambre emocional porque buscamos llenar un vacío interior con comida, ya que en cierta forma nos anestesia de forma momentánea cuando estamos tristes, enojados, o cuando pasamos por un estado emocional negativo. También tiene origen en mensajes que nos fueron transmitidos desde niños o incluso en la adultez del tipo: “barriga llena corazón contento” o cuando nos sentimos mal lo primero que suelen decirnos es : “no hay nada que un helado  no pueda solucionar” la gestión de este tipo de pensamientos limitantes y otros  asociados es de hecho uno de los aspectos básicos que trabaja el tratamiento de la Banda Gástrica Virtual, llevándonos a hacer verdaderos cambios estructurales en la forma de ver la comida, la relación con los alimentos cambia, dándole a estos el lugar que deben tener en nuestra vida.

Es importante aclarar que recompensarse después de haber logrado determinado objetivo con una deliciosa comida, no es necesariamente malo, se vuelve negativo cuando cada vez que me siento ansioso, estresado, con miedo o aburrido en lo primero que pienso es en comida y voy directo a la nevera a ver qué encuentro.

Algunos puntos importantes para evitar el hambre emocional:

  • Siente todas tus emociones tanto las negativas como las positivas: Estamos acostumbrados a huir del dolor a como dé lugar, a evitar sentirnos fastidiados o agobiados así que nos “sedamos” con comida en un intento de no sentir, llegando como resultado a subir de peso y después de comer el alimento calórico sentirnos llenos de culpa y más frustrados y agobiados que antes. Así mismo con las emociones positivas, permitamos sentirlas sin asociarlas con salir a celebrar con un festín de comida que es lo que muchas veces tenemos programado. Cuando nos sintamos tentados a comer algo calórico preguntémonos qué emoción estamos sintiendo, ej: me estoy sintiendo ansioso porque pasó esto o aquello, o estoy sintiendo rabia porque…. el etiquetar la emoción del momento hace que paremos el piloto automático de salir corriendo a “sedarnos” y generemos un estado de consciencia que nos da un mayor control sobre la ingesta de comida.
  • Practica la respiración: Cuando empieces a sentir el hambre emocional, respira profundo, de forma muy pausada, y si puedes hacerlo cada dos horas por dos minutos, verás los resultados en bastantes kilos menos producto de tu autocontrol emocional, y por ende menos episodios de atracones por comida (llenarnos de comida hasta que no podamos más).
  • Escucha tu cuerpo: Soy muy partidaria de comer nuestras comidas básicas para funcionar bien durante el día, pero por fuera de esas comidas evitar hacerlo, a menos que en realidad “escuches tu estómago”, en verdad cuando tenemos hambre hay debilidad, y nos suena el estómago, ahí sí es necesario darle comida a nuestro cuerpo, por lo demás solo son ganas de comer por el hambre emocional o deshidratación ya que cuando no tomamos suficiente agua lo que hace el cuerpo es enviar una señal que es percibida como hambre, pero tomamos agua y esta desaparece de inmediato.
  • No te prives de la comida que tanto te gusta: Dentro del programa de Banda Gástrica Virtual aprendes que la prohibición solo genera más deseo, por eso no hacemos dieta y 2 veces a la semana nos damos el placer de comer esa comida que nos encanta, pero te enseñamos cómo hacerlo con pautas muy específicas, porque sabemos que el restringirnos en la totalidad de la comida que nos gusta es abrir una puerta segura al fenómeno de atracón (comer de forma descontrolada) en respuesta a la restricción que le estamos dando a nuestro cuerpo y a nuestra mente, esta última donde sabemos se origina todo.
  • Rompe patrones neuronales: En momentos de ansiedad, probar con estrategias como tomar un vaso de agua helada o por el contrario muy caliente, o pararnos y desplazarnos a otro lugar, llamar a un amig@ provoca una ruptura a nivel neuronal una especie de reset mental que hace que orientemos la atención hacia otro estímulo de mayor intensidad.