Tenemos una mala relación con el sufrimiento y el dolor, le tenemos mucho miedo, lo queremos evitar a toda costa, ya sea con drogas, licor, sexo, comida, o permaneciendo en situaciones que ya son tóxicas como estar con una pareja que nos agrede física, verbal o emocionalmente todo para evitar pasar por el malestar de llorar, sentirnos solos..etc.

Esto responde principalmente a una cultura.. que sobrevalora el bienestar, el no sufrir y hemos interiorizado que el dolor es lo mas terrible que nos puede pasar cuando en realidades totalmente inútil escapar de él por estas razones:

  • El sufrimiento es inevitable, es parte de la vida.
  • Si lo manejas bien tiene cosas muy buenas, mientras sea durante un tiempo determinado.
  • Te acerca a los demás como ninguna experiencia, las mayores experiencias de cooperación se han dado en experiencias compartidas de dolor. Porque nos despojamos de caretas y nos abrimos a la cooperación con los demás.
  • Cuando te entregas al dolor agudo profundo dices: “ok que me invada el dolor máximo, no importa, lo que venga”, “que me destroce”, “total la vida no es tan importante”, cuando alimentamos este tipo de diálogo interno, el dolor ahí en ese punto reajusta tu escala de valores porque ahí empiezas a tener claro qué es importante y qué no en la vida. Empiezas a tener claro por qué es importante y por qué no levantarte en la vida. Esto es muy común en personas que han pasado por enfermedades graves como el cáncer o que han estado cerca de la muerte, te dicen que ya no se preocupan por bobadas, porque han reajustado su sistema de valores a lo bestia!, y a partir de ahí ya no son felices..son 5 veces más felices!. ……

Hay personas que se quejan porque tienen un insomnio una noche, en un lugar donde no están cómodos,  porque tal vez no es su casa,  y dicen: qué terrible!, pero imagínate que te responderá a eso una persona que paso por una enfermedad compleja!, se reirá de la situación! y nosotros en lugar de hacernos a la situación leyendo un libro,  distraernos con el celular,  o simplemente no haciendo nada, nos hacemos la vida imposible.

Ante un episodio de malestar emocional lo que puedes  hacer es número uno frenar el “potro” es decir abandonar el problema en este día, retirarte y abordarlo de nuevo al otro día, al otro día si ves que sigue siendo un problema que no puedes solucionar porque no está en tu control, activa la renuncia, es decir plantéate esto : ¿si esta situación o problema por una maldición del destino tuviera que estar todos los días de mi vida podría ser feliz? ¿Si personas con cáncer que tienen los días contados muchas veces lo  logran con una enfermedad tan incapacitante no lo podre hacer yo?. Si definitivamente puedes hacer algo para cambiar la situación activas la ocupación pero desde el disfrute y con la iniciativa de hacer algo creativo, bueno, por ejemplo si los vendedores de una empresa no están entendiendo la información que deben dar a los clientes, pues voy a inventar un sistema muy creativo con colores, dibujos, o una formación específica que les permitan comprender mejor. 

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Si no le huyes al sufrimiento y lo miras a los ojos te libera.